15 de junio de 2026 16:55


Editor: Armando Robles

Tuberías de plomo

Alejandra G.P.- De fontanería va la cosa, y no de PVC sino de PVDSA. Zapatero, el lerdo enjoyado, parecía haber descubierto una nueva ingeniería política: conectar tuberías que siempre desembocan en el mismo sitio. Mientras unos buscaban fugas de agua, otros intentaban explicar las fugas de millones con la misma naturalidad con la que se cambia una junta de goma. La obra es monumental, el problema era que ninguna llevaba agua potable al ciudadano de a pie.

La tecnología tampoco ayuda. Antes los escándalos se escondían en archivadores polvorientos; hoy aparecen en mensajes, audios, capturas de pantalla y conversaciones que misteriosamente siempre acaban publicándose cuando más daño pueden causar. La política española ha logrado el milagro de convertir el teléfono móvil en el principal órgano de oposición.
Y mientras tanto, el ciudadano sigue observando la obra desde la acera. Ya no sabía si estaba ante un Gobierno, una oposición o una serie de misterio de varias temporadas. Cada semana aparece un nuevo capítulo, un nuevo audio, una nueva filtración y algún protagonista jurando que jamás había visto al personaje que aparecía en la fotografía abrazándolo.

La política española ha evolucionado tanto que ya no se discuten presupuestos, leyes o proyectos de país. Ahora se analizan conversaciones de WhatsApp, los portavoces comparecen más para interpretar mensajes que para explicar medidas. El hemiciclo parece a veces una reunión de vecinos donde todos llevan una grabadora escondida en el bolsillo.ç

Entre encuestan que suben y bajan como ascensores averiados, partidos que se proclaman vencedores después de perder apoyos y derrotados que celebran haber perdido menos de lo esperado, el electorado contempla el espectáculo con una mezcla de cansancio y resignación. La estadística se ha convertido en la única ciencia capaz de demostrar simultáneamente que todos ganan y que nadie gobierna tranquilo, porque en España ya no escandaliza encontrar humedad en las paredes del poder; lo sorprendente sería abrir un grifo y que, por una vez, saliera agua limpia en lugar de un nuevo comunicado de prensa.

A este paso, el único plan hidrológico nacional que funciona con precisión es el que transporta las polémicas desde los despachos hasta los titulares del día siguiente.

Termino con una frase de Charles André Joseph Marie de Gaulle, más conocido como Charles de Gaulle, un militar y estadista francés que dirigió la resistencia francesa contra la Alemania nazi en la Segunda Guerra Mundial y presidió el Gobierno provisional de la República francesa para restablecer la democracia en Francia. Su principal obra como presidente del gobierno fue la promulgación de una nueva constitución, la cual dio paso a la Quinta República. Dice así; “¿Cómo se puede gobernar un país que tiene 246 variedades de queso?”

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