En un giro inesperado dentro de la investigación que involucra al expresidente del Gobierno español, José Luis Rodríguez Zapatero, el juez instructor, José Luis Calama, ha decidido no llevar a cabo registros en los domicilios particulares del exmandatario. Esta decisión ha generado un amplio debate en el ámbito político y judicial, especialmente considerando la naturaleza sensible de las acusaciones que rodean a Zapatero y su supuesta conexión con la aerolínea Plus Ultra.
La investigación se centra en los presuntos vínculos entre el expresidente y la mencionada aerolínea, que ha estado en el ojo del huracán debido a su situación financiera y a las ayudas públicas que ha recibido. La decisión del juez Calama de limitar los registros a la oficina del PSOE en la calle Ferraz ha sido interpretada como un alivio considerable para Zapatero, quien podría haber tenido bienes de origen cuestionable en su residencia.
Zapatero, quien fue presidente del Gobierno español entre 2004 y 2011, ha mantenido una carrera política activa incluso después de dejar el cargo, lo que ha llevado a algunos a cuestionar su relación con empresas y entidades que han recibido apoyo gubernamental. La decisión del juez Calama de no registrar sus viviendas ha suscitado críticas y especulaciones sobre la imparcialidad de la investigación.
El magistrado José Luis Calama ha argumentado que los registros en los domicilios particulares de Zapatero no eran necesarios para avanzar en la investigación. En su lugar, optó por centrar los esfuerzos en el despacho de Zapatero en la calle Ferraz, donde se realizó un registro que reveló una caja fuerte con joyas valoradas en más de un millón de euros.
Por este motivo, la decisión de no registrar las viviendas del ex presidente ha llevado a algunos a cuestionar si el juez está protegiendo a Zapatero o si simplemente está siguiendo un protocolo legal que considera adecuado en este caso.







