22 de junio de 2026 10:38


Editor: Armando Robles

El maltrato a nuestros mayores

Un buen amigo, valenciano de adopción, pero lucense de nacimiento y vocación, me facilita el siguiente texto, extraído del blog del periodista don Paco Rivera, en “El Progreso» de Lugo, publicado el pasado día 12, y suscrito por la escritora y tuitera Soniadmg:

“Buenos días, bonita comunidad de X. Hoy quiero compartir algo que me duele especialmente.

Estamos construyendo una sociedad en la que mis padres, con 87 años, ya no caben. No porque no quieran adaptarse. Sino porque, directamente, les estamos cerrando la puerta.

Intentan pedir un taxi por teléfono. Esta semana, mi padre casi lloraba contándomelo. Quiero dar las “gracias” a Radio Taxi_VLC por dejar atrás a la gente mayor: cada día es más difícil. “Descárguense la app o entre en la web”. Pero ellos no viven en una app ni en una web. Este debería saberlo la alcaldesa de Valencia mjosecatala porque sé que es una persona sensible, y esto necesita solución URGENTE.
Intentan reservar en un restaurante. Web, formulario, confirmación por email. Pero ellos no viven pendientes del correo.

Intentan hablar con su banco. Primero un robot. Luego otro. Después una clave por SMS. Pero ellos solo quieren que alguien les escuche.

Intentan comprar una entrada. QR, wallet, validación digital. Pero han pasado toda su vida comprando en taquilla.

Intentan hacer cualquier gestión: – Cita médica – app o web – Atención al cliente – chatbot – Transporte – tarjeta o móvil – Administración – certificado digital.

Y si no pueden seguir el ritmo… simplemente desaparecen.

Esto no es progreso. No es eficiencia. No es innovación. Es exclusión. Estamos diseñando un mundo cómodo para nosotros, pero hostil para quienes más apoyo necesitan. Nuestros mayores. Y lo más preocupante no es la tecnología. Es que, como sociedad, hemos empezado a asumir que ya no merece la pena atenderles”.

Desde mi condición de mayor, 69 años, y mi ignorancia informática, desconozco que es wallet, por ejemplo, o chatbot, y tengo un móvil de la época de los dinosaurios, pero que va perfectamente, y en el que no se puede descargar nada, porque solo sirve para llamar o recibir llamadas… ¡Y no quiero más!

Estoy hasta los cataplines del acoso y derribo que se está haciendo a las personas mayores. Parece que estorbamos.

Hace unos días me contaba un amigo, también en edad provecta, que su banco había devuelto un cargo de la tarjeta de El Corte Inglés, empresa de la que es accionista mayoritario el Banco Santander, por 42 euros… Al ir a pagar, ¡se negaron a que pagaba en efectivo, y le dijeron que tenía que hacerlo mediante transferencia bancaria, con el coste correspondiente, pues no usa la banca digital. (Yo tampoco). Y con un sobrecoste, comisión o latrocinio de 25 euros, por no haber abonado el recibo en su día.

¿Nos hemos vuelto locos, o qué?

Y en el pecado llevamos la penitencia.

Nosotros somos los padres, o abuelos, de estos que se empeñan en maltratarnos e ignorarnos, pero, eso sí, seguro que no renunciarán a las herencias correspondientes.

(Ahora que no nos oye nadie, el blog de don Paco Rivera es muy recomendable, y voy a entrar en el siempre que pueda. ¡Y Soniadmg demuestra ser una buena hija, y una buena persona, al preocuparse por sus padres, y los mayores, en general!).

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