Manuel Aarón Fajardo García, empresario del sector financiero y conocido por su cercanía a José Luis Rodríguez Zapatero en Venezuela, convirtió su comparecencia en la Comisión de Investigación sobre la gestión de la SEPI en una cadena prácticamente ininterrumpida de negativas a contestar.
Durante el turno del Partido Popular, Fajardo pronunció hasta en 223 ocasiones la expresión «no voy a responder», según el recuento realizado sobre su intervención. De esta forma evitó aclarar buena parte de las preguntas planteadas sobre sus actividades empresariales, sus contactos y su relación con el expresidente socialista.
La portavoz del PP en el Senado, Alicia García, fue quien denunció públicamente la actitud del compareciente y difundió en su cuenta de X un vídeo con algunas de sus reiteradas negativas.
«Del “no me consta” al “no voy a contestar”. Así es como colabora el sanchismo con la verdad», escribió la dirigente popular tras la sesión.
García advirtió además de que, pese a los intentos de ocultar información, «la verdad se sabrá» y quienes tengan responsabilidades deberán asumirlas. La senadora cerró su mensaje con una referencia directa al exministro José Luis Ábalos y a su antiguo asesor Koldo García: «Y si no, que se lo pregunten a Ábalos o a Koldo».
El hombre vinculado a Zapatero evita dar explicaciones
Fajardo es responsable de la Bolsa Descentralizada de Valores de Venezuela y administrador solidario de Ampajesu. También ha sido señalado por el PP como una persona próxima a Zapatero y como uno de sus principales contactos en el país venezolano.
Durante el interrogatorio, los populares trataron de conocer más detalles sobre sus negocios, sus relaciones con determinadas empresas y el papel que habría desempeñado en las conexiones del expresidente con Venezuela.
Sin embargo, la respuesta se repitió una y otra vez. «No voy a responder» fue la fórmula utilizada por Fajardo para evitar entrar en el contenido de las preguntas.
Alicia García convirtió ese silencio en el principal balance político de la comparecencia y acusó al sanchismo de pasar del habitual «no me consta» a una negativa directa a colaborar. Para el PP, las 223 evasivas pronunciadas únicamente durante su turno reflejan la falta de voluntad del compareciente para aportar claridad ante la comisión del Senado.






