La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil apunta que la trama de corrupción anidada en la SEPI en la que participó Leire Díez mantuvo una «intermediación» con el PNV para «propiciar» el rescate de 112,8 millones de euros a la compañía Tubos Reunidos. Según detalla un informe de la UCO adelantado por El Confidencial y al que ha accedido 20minutos, la trama operó también para que Tubos Reunidos pudiera disponer de liquidez cuando ya estaba endeudada con la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI).
La UCO ha constatado una reunión de la trama con el expresidente del PNV Andoni Ortuzar y el exsecretario de organización del partido Joseba Aurrekoetxea, un encuentro supuestamente vinculado a esta segunda operación. La cita se habría celebrado en enero de 2025, cuando ambos cargos del PNV estaban en activo.
Las diversas operaciones en favor de Tubos Reunidos las dirigieron el expresidente de la SEPI Vicente Fernández y la supuesta fontanera Leire Díez, si bien lo hicieron con el conocimiento y la colaboración de Santos Cerdán. Intervino también Joseba Antxon Alonso, socio de Cerdán y, según expone la UCO, contacto de la trama con el Partido Nacionalista Vasco (PNV).
El informe señala que el grupo Hirurok —conformado por Leire Díez, Vicente Fernández y Antxon Alonso— recibió un total de 114.950 euros gracias a estas gestiones, unas cantidades que se pagaron a través de la mercantil Mediaciones Martínez. La UCO vincula directamente el pago de estas contraprestaciones con quien fuera presidente de Tubos Reunidos, Francisco Irazusta, y con el CEO Carlos López de las Heras.
El informe atribuye a Antxon Alonso una doble función en esta operación concreta. Por un lado, apunta que fue él quien puso «a disposición del grupo la mercantil Mediaciones Martínez» para «canalizar los cobros de Tubos Reunidos». Además, Alonso «destaca por su capacidad de acceso a miembros del PNV, contactos cuyas influencias en terceros podrían haber propiciado el rescate pretendido».
El rescate
El relato fáctico que recoge la UCO en su informe arranca en septiembre de 2020, meses después del cese de Vicente Fernández al frente de la SEPI, si bien la Guardia Civil señala que seguía «actuando de facto como su presidente». En esa fecha, el presidente de Tubos Reunidos contactó con Fernández para tratar sobre la inminente solicitud de rescate de la empresa. Vicente Fernández, a su vez, «comenzó a realizar gestiones» con diversos directivos de la SEPI, entre ellos Rosario Martínez Manzanedo, que «resultó ser la persona establecida» por el ente público para tramitar el expediente de Tubos Reunidos.
De este modo, Fernández habría logrado acceder a información reservada sobre el expediente que después trasladaba a Irazusta. Ya en junio de 2021, el expresidente de la SEPI pidió a Antxon Alonso —a quien se dirigía como «Antton»— que contactase con el PNV.
He aquí la primera evidencia que recoge el informe sobre la supuesta «intermediación» con la formación nacionalista vasca, un mensaje de Fernández que dice: «Antton, puedes enterarte de qué opina el PNV del rescate de Tubos Reunidos? El secretario de Estado de Economía está poniendo pegas».
Al mes siguiente, el expediente de la compañía fue elevado al Consejo Gestor del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (FASEE). Este organismo de la SEPI aprobó la operación de los 112,8 millones de euros el 13 de julio de 2021. Antxon Alonso le transmitió entonces a Fernández: «no sé cuánto habrá influido nuestra intermediación». El expresidente de la SEPI contestó: «Estoy seguro de ello. Hablar tú en el PNV el martes y que el siguiente martes se apruebe no es casualidad».
A partir de ese momento comenzaron a abordarse los pagos de Tubos Reunidos a Mediaciones Martínez, que se formalizaron mediante un contrato de «asesoramiento y desarrollo de negocio» en diciembre de 2021, a razón de 60.000 euros anuales. El contrato se extinguió en agosto de 2023, si bien se rubricó uno nuevo en noviembre del mismo año, también por 60.000 euros anuales. Este segundo contrato se firmó directamente con Vicente Fernández.
La deuda con la SEPI
Llegados a este punto, Tubos Reunidos realizó un nuevo encargo al expresidente de la SEPI, consistente en renegociar los intereses de la deuda con la entidad dependiente del Ministerio de Hacienda. Esta nueva gestión llevó a la firma de un nuevo contrato en marzo de 2024, en virtud del cual Fernández «recibiría una prima de éxito del 1,5% sobre el ahorro de intereses devengados, así como otra del 2% o 1,5% según tramos, en caso de transformación del préstamo participativo del FASEE en préstamo ordinario».
Sin embargo, de acuerdo con el informe de la UCO, Fernández no logró su objetivo pese a mediar con Julián Mateos Aparicio, entonces director del FASEE, y los dos contratos que tenía con la SEPI se resolvieron en septiembre de 2024. De todos modos, aquél no fue el final de las operaciones.
Tubos Reunidos acudió de nuevo a la trama al verse ante la siguiente coyuntura: la compañía había vendido un inmueble en Sestao (Vizcaya) por 15,2 millones de euros y, en virtud del contrato de financiación firmado con la SEPI, debía depositar 9,9 millones en una cuenta de amortizaciones y seguros de la SEPI. La empresa quería disponer de esa liquidez y, para conseguirlo, solicitó la mediación de Fernández y Leire Díez.
En esta ocasión fue la supuesta fontanera «la que presentó una mayor iniciativa en estos contactos, recurriendo para solventar la situación a Santos Cerdán o a miembros del Gobierno vasco», tal y como sostiene la UCO.
En el marco de esta gestión tuvo lugar en noviembre de 2024 una reunión en la sede del PSOE en la calle Ferraz a la que acudieron Santos Cerdán, Vicente Fernández, Leire Díez y dos directivos de Tubos Reunidos. La UCO señala que la mediación de Cerdán propició «un cambio en la dinámica» de la SEPI, de modo que Mateos Aparicio aprobó en marzo de 2025 la solicitud de «aplazamiento de la obligación de amortización y la dispensa» de la deuda.
En torno a estas mismas fechas, en enero de 2025, la Guardia Civil destaca un encuentro entre Tubos Reunidos y el entonces presidente del PNV, Andoni Ortuzar y el exsecretario de organización del partido Joseba Aurrekoetxea. En el encuentro habría estado presente Vicente Fernández, que fue quien se encargó de concertar la cita.







