Carta abierta al alcalde de Casarrubios del Monte, Jesús Mayoral.
Señor alcalde:
Antes que disciplina de partido, la situación política de España exige valentía, honestidad y sentido de la dignidad nacional. Por eso le interpelo públicamente para que se desmarque de un proyecto político, el sanchismo, que se encuentra gravemente cuestionado por los numerosos casos de corrupción que afectan a su entorno político y por una estrategia de pactos, entre ellos con los herederos políticos de ETA, que ha generado una profunda fractura social e institucional.
Como alcalde, usted no representa únicamente a unas siglas. Usted representa a todos los vecinos de Casarrubios del Monte, hayan votado lo que hayan votado. Precisamente por respeto a ellos debería pronunciarse con claridad ante una situación que muchos ciudadanos consideran incompatible con los principios de ejemplaridad y transparencia que deben regir la vida pública. No se puede servir a Dios y al César a la vez.
Le pido por ello que condene sin ambigüedades cualquier práctica corrupta que pueda afectar a responsables políticos de su partido y que exija la máxima depuración de responsabilidades. El silencio, cuando la confianza de los ciudadanos está en juego, se convierte en complicidad política y no en neutralidad.
Le pido también que siga el camino marcado por quienes dentro del propio PSOE han expresado públicamente su preocupación por la deriva actual del partido. Si considera que España necesita devolver la voz a los ciudadanos, tenga el coraje de reclamar, junto a otros dirigentes socialistas críticos como el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, la convocatoria de elecciones anticipadas para que sean los españoles quienes decidan el rumbo del país.
La política local no puede vivir de espaldas a la realidad nacional. Quien como usted solicita la confianza de sus vecinos debe poder mirarles a los ojos y explicarles qué piensa de aquello que está deteriorando la credibilidad de las instituciones. Debe demostrar que su compromiso con la verdad y con el interés general está por encima de cualquier consigna de partido.
La dignidad política no se hereda ni se recibe por obediencia. La dignidad política se conquista con actos de coherencia. Hoy tiene usted la oportunidad de demostrar altura de miras, independencia de criterio y fortaleza moral. Puede elegir entre mantenerse alineado con decisiones que muchos ciudadanos rechazan o defender, por encima de cualquier interés partidista, los valores de honestidad, transparencia y respeto democrático.
Si aspira a solicitar nuevamente el voto de los vecinos de Casarrubios del Monte, deberá acreditar que su lealtad principal está con ellos y no con quienes ocupan temporalmente los despachos de Madrid. Y ello por una razón bien sencilla: la legitimidad para pedir la confianza de los ciudadanos no nace de un carné de partido, sino de la coherencia entre lo que se dice, lo que se hace y lo que se tolera.
Es el momento de hablar claro y de actuar. Es el momento de demostrar que la dignidad política está por encima de cualquier disciplina partidista.
Atentamente,
Un vecino comprometido con la regeneración democrática, la transparencia y la dignidad institucional.







