La cuadrilla del Búcaro.- Tarde olvidable y oda al esperpento. Colombo corta una oreja en el tercero a un toro con el cuerno partido por la cepa y sin pegar un muletazo. Espada misil de efectos fulminantes. Y en el sexto ha montado un sarao de insufrible populismo de garrafón, pésimo y pesado reiletero a toro pasado, y un trasteo vulgar mientras el público hace la ola. Mantazos gruesos y una media y descabello lo deja sin puerta grande. Es mejor ir al dentista, sufro menos.
Escribano deja dos trasteos esforzados pero de escaso recuerdo. En su primero corta una insólita oreja, y en el cuarto el palco aguantó la petición. Trabajador como siempre.
Pepe Moral ha vuelto a las andadas, y bien que lo siento. Perdido y desconfiado deja una pésima imagen.
Corrida de Miura, bien presentada, se dejó pegar y fue muy toreable. Esta corrida la cogen Ruiz Miguel, Dámaso González o los Campuzano y le cortan hasta las pezuñas.







