Recientemente, el régimen talibán en Afganistán ha promulgado una ley que autoriza el matrimonio infantil. Esta normativa detalla las condiciones bajo las cuales estos matrimonios pueden ser anulados tras la pubertad, según lo confirmado por el Ejecutivo a EFE.
De acuerdo con el texto de la ley proporcionado por el Ministerio de Justicia, se establece que si «un pariente distinto del padre o del abuelo concertara el contrato matrimonial de un niño o una niña menores de edad (…) con una pareja compatible y con una dote adecuada», el matrimonio «se considerará válido».
Detalles de la nueva ley
La ley menciona que la compatibilidad social es un requisito esencial. Esto se refiere a la «igualdad del marido con la mujer en términos de linaje, origen familiar, religión, edad y otras características».
Además, el reglamento, que fue firmado el pasado viernes, aclara que los menores tienen el derecho de solicitar la cancelación del matrimonio al alcanzar la pubertad, aunque esta anulación debe realizarse a través de una resolución judicial.
Sin embargo, hay una diferencia notable en el tratamiento de este derecho entre niños y niñas: la ley estipula que el «silencio» de una niña al llegar a la pubertad se interpretará como un consentimiento para continuar con el matrimonio, algo que no aplica para los niños o para mujeres que hayan estado casadas.
Implicaciones y derechos de las menores
El texto menciona que «la opción de una joven virgen queda invalidada por el silencio». También se aborda lo que se considera abuso de autoridad por parte de un padre o abuelo que actúa como tutor. Se destaca que si un padre o abuelo casa a una hija o nieta menor de edad «sin actuar con compasión o de manera apropiada hacia ella», la joven podrá solicitar la anulación del matrimonio al alcanzar la pubertad.
Asimismo, se especifica que si un padre o abuelo, conocido por su conducta inmoral o abuso de autoridad, casa a una niña con una «persona no compatible» o impone una «dote manifiestamente injusta», el matrimonio no será considerado válido.
Desde la toma de Kabul en agosto de 2021, los talibanes han implementado leyes que subyugan a las mujeres, limitando su libertad y derechos, y confinándolas cada vez más a sus hogares, en clara violación de los derechos humanos.







