5 de junio de 2026 23:21


Editor: Armando Robles

​¿Qué pasaría en España si Rodríguez Zapatero fuera condenado por corrupción?

Como verá, amado lector, he usado el condicional; pues solo en los mejores sueños de un demócrata puede ocurrir eso. Olvídese, usted no lo vivirá. Como ejemplo, un Pujol.

​Pero si desarrollamos el sueño, entonces esa situación desencadenaría la introspección de la ciudadanía por varios flancos: una evidencia suma sería que los partidos políticos, todos, son incapaces de percibir, ni de controlar, ni de investigar lo más próximo a la deslealtad hacia la Nación, y los dejaría como herramientas inservibles.

​Segundo, evidenciaría que la sociedad civil no tiene recursos coherentes para cribar y filtrar a sus gestores, y denotaría una incapacidad legítima e intelectual de su criterio. No por incultura, sino por coacción y secuestro diseñado y estructurado para la anulación de la conciencia nacional que forja la autoridad del ciudadano; por tanto, incapaz de elegir con acierto y conveniencia.

​Y estas dos cosas nos llevan a que el sistema es artificial y ventajista para lobis, mafias y putrefacción en la clase política.​No es necesaria una condena. La inteligencia natural de los pueblos distingue perfectamente cuándo hay corrupción, cuándo es verdadera y cuándo es imparable.

​España ya se ha dado cuenta de ello y es víctima de su propia mentira. Nos agarramos a tips vacíos que asumimos como mantras. Aquello de que somos una democracia de las mejores del mundo o que el Estado de derecho funciona perfectamente. Y con ello nos entregamos a partidos políticos que forman el cuerpo de la corrupción que envuelve a Zapatero y a otros tantos de otros tantos partidos.

​Nada cambia con que Zapatero sea culpable o no. La estructura de nuestro país es propensa a estas situaciones.

​El sistema solo funciona para la clase política. Los autónomos y la pequeña empresa pagarán los desmanes de todos estos parásitos y entonces repercutirán gastos en los asalariados. Así la guerra quedará entre nosotros y los políticos corruptos podrán pagar clases de interpretación a sus hijas para seguir engañándonos hasta el día del juicio final.

​Si Zapatero cae y no cae el sistema, significará que España ha muerto como Nación. Seguirá como Estado y entonces solo vivirán bien los miembros del Estado: los políticos.

​Ave María Purísima.

Relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *