La vicesecretaria de Organización del PP, Alma Ezcurra, durante una rueda de prensa celebrada en la sede del partido este viernes en Madrid.
El Partido Popular continúa con su estrategia similar de incrementar la presión sobre los socios que respaldan el Gobierno de Pedro Sánchez, en medio de los escándalos de corrupción que lo afectan. A pesar de que desde Génova mantienen su enfoque en Ferraz, respecto a si presentarán una moción de censura para cambiar el rumbo, insisten en que las formaciones políticas, que públicamente piden elecciones, no toman más medidas para destituir a Sánchez de La Moncloa.
La presión sobre los socios del Gobierno
“Los socios han manifestado su incomodidad, preocupación, escándalo e indignación en múltiples ocasiones, pero la incomodidad ya no es suficiente. Tendrán que elegir entre responsabilidad o complicidad”, ha declarado la vicesecretaria de Coordinación Sectorial, Alma Ezcurra, en una conferencia de prensa en la sede del partido.
Recientemente, el principal partido de la oposición ha mencionado a los socios del Ejecutivo, pero sin nombrar específicamente a PNV y Junts, quienes probablemente apoyarían una posible moción de censura. No obstante, este viernes, Ezcurra los mencionó directamente. Primero a Junts, recordando que no apoyaron un Gobierno en solitario de Alberto Núñez Feijóo: “Se necesitaban sus votos y decidieron unirse a una coalición con otros partidos”, recordó. La representante del PP ha enfatizado que “fueron actores principales de la llegada de Sánchez a La Moncloa, y ahora deben decidir si son actores principales de su salida”. También hizo alusión al PNV, señalando que también debe tomar una posición.
Alternativas para el futuro de Sánchez
El PP tiene claro que solo existen dos caminos para que Sánchez abandone la Moncloa: convocar elecciones o ser destituido por sus socios. “Como lo primero no parece que vaya a suceder, la situación depende de los segundos”, insistió Ezcurra. La responsabilidad está en sus manos: “Tendrán que levantar el teléfono y decirle al presidente que ‘esto se ha acabado’”. Asimismo, sugirió que Podemos también debe posicionarse, insinuando que “es curioso ver cómo personas que acamparon en el 15M ahora defienden a un expresidente joyero”, en referencia a los objetos de valor encontrados por la Policía Nacional en la caja fuerte del despacho del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero.
La vicesecretaria del PP continuó presionando a los socios del Ejecutivo: “Quien mañana quiera afirmar que ayudó a limpiar la corrupción en España no puede lavarse las manos hoy como Poncio Pilatos”. Previamente, hizo un repaso de todos los escándalos que han rodeado al Ejecutivo esta semana en una rueda de prensa destinada a “hacer balance de las semanas fatídicas para el PSOE”, según señalaron fuentes del partido.
Denuncias sobre corrupción
La portavoz del PP se refirió a la causa que surgió el miércoles, cuando el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz autorizó a la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil a registrar la sede del PSOE. El magistrado investiga una operación para anular causas judiciales que afectan al Partido Socialista, al Gobierno y al entorno de Sánchez. “Es evidente que lo que tenemos ante nosotros ya no son casos aislados, la misma estructura se repite una y otra vez”, insistió Ezcurra. Este modus operandi implica “un cargo público al servicio de un beneficio privado, la sede del PSOE como kilómetro cero de la corrupción en España y, cuando alguien investiga, toda la maquinaria del Estado intenta frenarlo”.
“Esta no es solo una historia de corrupción, es una operación de demolición institucional”, resumió, apuntando que, en su opinión, “lo más grave son las operaciones de Estado contra todo lo que estorba”. Alma Ezcurra ha subrayado que Pedro Sánchez “está utilizando el Estado como escudo personal y atacando a todos los contrapesos democráticos como si fueran enemigos a batir”. Como respuesta, ha presentado el proyecto del Partido Popular liderado por Feijóo, que “no busca barrer las cenizas del sanchismo”, sino “reconstruir España desde cero”. En Génova han centrado su atención en las futuras elecciones generales, deseando “asistir al fin de la era política del espectáculo” y que llegue el momento de la “política para adultos”.







