La cuadrilla del Búcaro.- Nadie puede cuestionar lo bien que torea Morante, posiblemente el que mejor lo hace en la actualidad; es una realidad palpable y de éxito. Nunca en su larga carrera había levantado tanto interés el de La Puebla. Indiscutible, popular, idolatrado por una legión de seguidores que no tenía antaño. Una fiebre de pasión desbordada, fanática, con miles de partidarios abrazando una fe nueva. Viene bien a la Fiesta, sin duda. No se puede ir contra la marea, pero si acotarla, ponerle diques de contención, para que no produzca inundaciones no deseadas.
Todavia sigo dándoles vueltas al suceso del último Corpus sevillano. No se puede admitir el éxito sin rigor, a cualquier precio, en un todo vale de bazar o tómbola de Cáritas, viendo el material ganadero que salió por chiqueros en Sevilla, plaza de Primera, vergüenza para corroer las entrañas de cualquier aficionad@ con memoria.
El toreo es un arte que se realiza con un toro, lo de más bravo o menos es una apreciación menor en estos días, por desgracia, pero lo que nunca debe faltar es la seriedad del animal, un burel que imponga respeto y de categoría y mérito a lo que se hace delante de él. Quitarle prestigio a la Fiesta es tirar piedras contra el futuro y la verdad de un arte que ha sobrevivido a siglos de avatares y circunstancias. Triunfar festivaleramente con semejantes animalitos es degradar una imagen cada día más cuestionada de nuestra pasión taurina.
Si quieren seguir con esa moda triunfalista de torear sin toro, háganlo en festivales o en plazas de tercera, nunca en un coso de supuestamente primera categoría. Y como decía un amigo, al público no se le puede educar, solo está para comprar entradas para ver el espectáculo y bien caras a ser posible, hasta que un día cambie la moda y le guste otra cosa. Y el aficionado, no tengo carnet de eso, que vuelva cuando baje la marea, y las aguas vuelvan a su cauce. Lo del otro día en Sevilla es una cornada más a la Fiesta y la Puerta del Príncipe de plaza de talanqueras. Si eso quieren, adelante. Veremos lo que dura esto.







