CB.- Tarde del sábado de tumbona y piscina con festival de luces marbellí. Escasa presencia de los de El Freixo, con dulzura angelical y fuerzas justas, algunos rozando la invalidez. El torito moderno que va a acabar con la fiesta y con el oficio de picador.
Morante, dejo pasajes de su cantada torería en el cuarto, especialmente con el capote, pero solo cortó una oreja. En su impresentable y parado primero poco pudo hacer.
Talavante, muy relajado y varíado, disfrutó con un lote obediente y cariñoso. En Madrid tendrá que apretar más pero el calentamiento ya lo lleva. Pero la tarde fue para De Miranda, arrollador con sus dos ovejunos astados, llegando al público en la distancia corta. Eso lo hace al toro de Pamplona y le ponemos un piso en Estafeta.
No me he divertido tanto como el gran público marbellí, pero he estado muy tranquilo sabiendo lo que iba a ver. El Juli va a conseguir dejar el toreo sin caballerías, está en el buen camino. Y el presidente ayer estuvo hasta bien en la concesión de trofeos y no ha consentido ningún indulto.







