22 de junio de 2026 20:51


Editor: Armando Robles

Los cocineros coinciden: esta es la mejor forma de conservar los plátanos

Controlar el punto de maduración de los plátanos es posible. Los expertos explican que, gracias a unos pequeños trucos fáciles de aplicar, la fruta se puede conservar correctamente más tiempo y evitar que se deterioren y maduren demasiado rápido. Entre las medidas destacan evitar las corrientes de aire y nada de frigorífico para mantener su sabor, textura y beneficios.

La guía del plátano

El principal inconveniente de la fruta del platanero es que madura con rapidez y tiende a oscurecerse en poco tiempo, un proceso químico se conoce como pardeamiento enzimático. Aunque el chef Jordi Cruz aseguró en sus redes sociales que “el plátano tiene una maduración difícil de controlar”, los cocineros han aportado una serie de trucos para prolongar su buen estado durante más tiempo. Esto es algo particularmente importante en verano, cuando el calor y los cambios de temperatura aceleran su oxidación.

El chef Dani García en el programa Hacer de comer de RTVE explicó que los plátanos no deben “meterse en la nevera”, sino que es mejor “dejarlos a temperatura ambiente con un trozo de plástico film en la raíz”. Con esta técnica coinciden otros cocineros, que añaden que la horquilla de entre 10 y 20 grados es la ideal para que un plátano madure de forma natural y no pierda su sabor.

Eliminar hábitos establecidos

Dani García indica que, para que los plátanos duren más, incluso en verano, no es conveniente guardarlos en la nevera. En este sentido, desde la empresa Plátanos Ruiz coinciden en que nunca deben dejarse en zonas en las que puedan estar expuestos a fuentes directas de calor o a corrientes de aire, pues ambas aceleran su deterioro. Siempre es mejor “mantenerlos en un espacio estable con la temperatura ambiente”.

Otro apunte importante es que se recomienda evitar la proximidad del plátano con determinadas frutas, especialmente con aquellas que liberan etileno, un gas producido naturalmente que acelera el proceso de maduración. En Plátanos Ruiz recomiendan alejarlos de “frutas como las manzanas, peras, mangos, papayas, aguacates y kiwis”. Su cercanía pueden provocar el cambio de color, textura muy blanda y modificaciones en el sabor.

Medidas para el verano

En una época en la que el clima es especialmente caluroso, la temperatura ambiente no es suficiente para la correcta conservación de los plátanos en el tiempo. Para retrasar su maduración, además de “tapar la punta del tallo con un poco de papel film o de aluminio”, se debe “mantener unido el racimo”, apunta Jordi Cruz. En caso de que no se dispongan de rincones con las condiciones térmicas adecuadas, se puede recurrir a la nevera para su almacenaje, pero siempre y cuando estén dentro de “una bolsa de plástico”.

Dani García aclara que estas medidas son efectivas porque reducen la exposición del racimo al oxígeno, encargado de que madure antes, manteniendo su color amarillo más tiempo. Además, otra solución puede ser congelar los plátanos, asegurando su larga conservación. Para ello, hay que pelarlos, trocearlos y guardarlos en una bolsa de congelación o un táper bien cerrado. Así se convierten en un recurso perfecto que estará siempre listo para utilizarse en todo tipo de recetas.

Relacionadas

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *