El juez Antonio Viejo, que sustituye al instructor del «caso Begoña Gómez», impide que la mujer del presidente del Gobierno asista a la 36 cumbre de la OTAN que comienza este martes en Ankara (Turquía).
En el auto judicial expone que la invitación cursada por la esposa del presidente turco Recep Tayyip Erdogan responde a «razones de cortesía institucional internacional» y valora que en ningún caso Gómez iba a tener «una intervención activa» en el acto de la Alianza Atlántica.
El juez Viejo tiene en cuenta los argumentos que en contra del levantamiento de la medida cautelar de carácter personal expuso la acusación popular unificada, que lidera Hazte Oír y los hace suyos: «Turquía no pertenece al espacio de libertad, seguridad y justicia de la Unión Europea en el que la cooperación policial y judicial en asuntos penales se ve facilitada por su estructura institucional».
En cambio, el magistrado de guardia en el juzgado de Juan Carlos Peinado sí que le permite acudir a la graduación de una de sus hijas en Londres por «la naturaleza del evento» y «la buena relación de cooperación judicial entre España y Reino Unido, incluso después del Brexit».
Por tanto, se le devolverá el pasaporte a la esposa de Pedro Sánchez para que pueda viajar a la capital británica del próximo miércoles al viernes, estimando parcialmente la solicitud cursada por su defensa, que ejerce el exministro socialista Antonio Camacho. La Fiscalía mostró este lunes en un escrito su «no oposición» a que pudiera acompañar a su marido en la delegación española que este martes parte en avión oficial hacia la capital turca.
Una vez regrese a territorio nacional, Gómez deberá depositar la documentación en el Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid «en el día hábil inmediato siguiente al de su retorno». Es decir, el próximo lunes día 13 de julio.
Al estar el juez Peinado de vacaciones, su sustituto natural es otro magistrado, Carlos Valle. Pero encontrándose este último también de descanso estival, le ha tocado al titular del Juzgado de Instrucción número 19 de Madrid, Viejo, que es el que investiga también al novio de la presidenta madrileña Isabel Díaz Ayuso, Alberto González Amador.
En la resolución de este lunes se recordaba que el juez Peinado impuso esta cautelar a la cónyuge del líder del PSOE y a su asesora en Moncloa, Cristina Álvarez, tras apreciar riesgo de fuga, una vez le mandó al banquillo de los acusados, junto a Álvarez, que formalmente ejerce el cargo de directora de Programas en Presidencia del Gobierno, y al empresario Juan Carlos Barrabés.
Está acusada de cuatro delitos: tráfico de influencias, malversación de caudales públicos, corrupción en los negocios y apropiación indebida del software de la cátedra extraordinaria de Transformación Social Competitiva que codirigió en la Universidad Complutense de Madrid (UCM).
El magistrado tuvo en cuenta las condenas a las que se enfrenta la mujer de Sánchez, de hasta 24 años de prisión, lo que implica «penas privativas de libertad», para prohibirle la salida de territorio nacional con la «finalidad de asegurar la presencia de la investigada» en el juicio oral ante un tribunal de jurado popular.
Además, tanto Gómez como su asistente Álvarez están obligadas a comparecer dos veces al mes en sede judicial, «los días 1 y 15, o el siguiente hábil», así como cuantas veces fueran llamadas.
El instructor dejó por escrito en el auto con el que la envió a juicio que no descartaba que pudiese contar con la hipotética colaboración de sus escoltas en su huida de la acción de la Justicia, por «orden de un superior».
Pese a ello, en el escrito de su solicitud de viajar, enviado por su abogado defensor, el exministro socialista Antonio Camacho, destacó que «en todo caso el viaje se realizaría con el equipo de seguridad que acompaña al presidente del Gobierno en todos sus desplazamientos, que por sí solo ya garantiza la absoluta seguridad de todos los desplazamientos» de su clienta.
Está pendiente que la Audiencia Provincial de Madrid, como órgano superior a Peinado, analice si considera procedentes o no las cautelares impuestas.
Manos Limpias le apoyó
Dentro de las acusaciones populares, que están unificadas bajo la dirección letrada de Hazte Oír, únicamente el sindicato Manos Limpias se mostró partidario de que el juez Juan Carlos Peinado autorizase que la mujer del presidente del Gobierno viajase a la 36 cumbre de la OTAN dentro de la delegación oficial española.
El colectivo de funcionarios públicos que encabeza Miguel Bernad defendió en un escrito enviado, por su cuenta, al titular del Juzgado de Instrucción número 41 de Madrid que «por razones de cortesía institucional» es «habitual» que en citas como esta de la OTAN «acudan» también las cónyuges de los jefes de gobierno. Otra acusación, Movimiento de la Regeneración Política de España, se opuso al apreciar falta de garantías.







