Raúl Castro enfrenta la posibilidad de una condena de pena de muerte o cadena perpetua debido a una acusación de asesinato presentada en Estados Unidos. El fiscal general interino, Todd Blanche, expresó recientemente su esperanza de que Castro se presente «por su propia voluntad o de otra forma».
«Esta es una acusación seria, se ha emitido una orden de arresto, por lo que esperamos que se presente aquí, ya sea voluntariamente o de otra manera, y que enfrente la prisión», declaró Blanche en Miami, tras la revelación de los cargos que lo vinculan con la muerte de cuatro aviadores en 1996, cuando ocupaba el cargo de ministro de las Fuerzas Armadas.
Detalles de la acusación
El fiscal evitó detallar si hay planes de llevar a cabo una operación en Cuba similar a la que se realizó en Venezuela el 3 de enero contra Nicolás Maduro, quien también enfrenta cargos criminales en Estados Unidos y actualmente se encuentra detenido en Nueva York.
«No voy a hacer comparaciones de casos, en primer lugar. En segundo lugar, como mencioné anteriormente, acusamos a individuos que no siempre están físicamente en Estados Unidos. Este no es un nuevo proyecto para nosotros. La manera en que llevamos a cabo la extradición de personas acusadas de un crimen varía», añadió Blanche.
El Departamento de Justicia (DOJ) reveló que, en la corte federal del Distrito del Sur de Florida, Castro enfrenta cargos desde abril por conspiración para matar estadounidenses, destrucción de aeronave y asesinato, por presuntamente haber ordenado el derribo de dos avionetas el 24 de febrero de 1996.
Las consecuencias legales
El primer delito podría acarrearle una pena máxima de cadena perpetua, mientras que el segundo, cinco años de prisión. Por cada uno de los cuatro asesinatos, podría enfrentar «un cargo máximo de pena de muerte o cadena perpetua», explicó la senadora de Florida, Ashley Moody, al presentar los cargos.
La Fiscalía acusa a Castro de haber ordenado el derribo de las avionetas en las que viajaban Carlos Costa, Armando Alejandre y Mario Manuel de la Peña, ciudadanos estadounidenses, así como Pablo Morales, residente legal en EE.UU., todos de origen cubano. Estos individuos formaban parte de Hermanos al Rescate, una organización que ayudaba a balseros que intentaban escapar de la isla.
La acusación también incluye a otros militares cubanos que supuestamente participaron en el incidente: Emilio José Palacio Blanco, José Fidel Gual Barzaga, Raúl Simanca Cárdenas, Luis Raúl González-Pardo Rodríguez y Lorenzo Alberto Perez-Perez.
El régimen cubano argumentó que las aeronaves estaban en su espacio aéreo y que los aviadores eran considerados «terroristas». Sin embargo, la Organización de Aviación Civil Internacional (OACI) determinó que el incidente tuvo lugar en aguas internacionales.
Contexto político
La acusación contra Castro, quien tiene 94 años y es hermano menor de Fidel Castro, se produce en un momento de creciente presión por parte de la Administración del presidente Donald Trump contra el régimen castrista, especialmente después de la captura de Maduro.





