La cuadrilla del Búcaro.- El percance de Tomás Ángulo, dos cornadas tras dos cogidas espeluznantes, ha condicionado el desarrollo y el resultado de la corrida de la copa Chenel.
Correcta presentación de los astados de Valdefresno y Aurelio Hernando, nobleza vacía y flojos los de Hernando y con más opciones los salmantinos, salvo el de Ángulo, aquerenciado, rajado y peligroso.
Javier Cortés sacó solvente oficio, robándole algunos muletazos al noble y soso de Hernando, al que despenó de media delantera, cortando una oreja de poco peso. Lo intentó con el cuarto sin gran lucimiento.
Tomás Ángulo, cogido en el inicio de faena muy feamente, se peleó en tablas con un valor y entrega admirable, en un trasteo muy meritorio, volviendo a ser prendido por el Valdefresno y acabando en la enfermería. La disposición del extremeño no puede caer en saco roto. Eliminado forzoso del certamen, merece recompensa.
Chicharro ha dejado los mejores pasajes de la tarde en el buen tercero, el mejor de la función, en un entonado trasteo con buenas tandas, arruinando el triunfo en el descabello. Buena nota tuvo en el quinto, deslucido con los hierros, y cortó una del sexto, el de Ángulo, por paisanaje y habilidad estoqueadora.
La pelea por los puestos en la Chenel se decantó pronto por las cogidas de Ángulo, destacado y sobrado oficio de Cortés y buen desempeño muletero del joven Chicharro. Acuérdense de Tomás Ángulo, cayó con las botas puestas y con la responsabilidad de una tarde importante. Ver menos







