J.A. (Remitido) La concejal socialista de Casarrubios del Monte, Susana Nieto, afronta un escenario político cada vez más complicado a medida que se acercan las elecciones municipales de 2027. Entre los sectores críticos con el Gobierno local existe la convicción de que el PSOE sufrirá un importante desgaste electoral y que no todos los actuales concejales podrán conservar su puesto en el próximo mandato.
Según estas voces, la preocupación dentro del grupo socialista va en aumento conforme se acercan las elecciones. La combinación de una gestión municipal cuestionada y el desgaste que arrastra el PSOE a nivel nacional estaría generando un clima de nerviosismo entre varios miembros del equipo de gobierno.
Los críticos señalan que buena parte de la legislatura ha estado marcada por una política de contención en inversiones y servicios municipales mientras el Ayuntamiento concentraba esfuerzos económicos en el proyecto del nuevo consistorio, una actuación cuyo coste supera los siete millones de euros. Consideran que esta decisión ha provocado malestar entre numerosos vecinos que entienden que otras necesidades del municipio deberían haber tenido prioridad.
A ello añaden el impacto de la situación política nacional, marcada por las controversias que afectan al PSOE y por los acuerdos parlamentarios impulsados por el Gobierno de Pedro Sánchez. Un desgaste que, aseguran, tiene una repercusión todavía mayor en Casarrubios al ser su alcalde, Jesús Mayoral, también diputado nacional y defensor de las políticas del Ejecutivo central.
En este contexto, la lucha interna por conservar posiciones dentro de las futuras listas electorales comienza a ser objeto de comentarios en distintos ámbitos políticos del municipio. Algunos observadores apuntan a que la reducción de representación que podría sufrir el PSOE abrirá una intensa competencia interna por mantener los puestos de salida.
Parte de las críticas se centran también en la actividad de Susana Nieto en redes sociales. Como administradora de algunos grupos vecinales de la urbanización Calypo-Fado, tradicionalmente orientados a asuntos comunitarios y alejados del debate político, varios vecinos le reprochan haber relajado los criterios de moderación cuando los mensajes benefician al PSOE o sirven para atacar a la oposición.
Según denuncian algunos residentes, publicaciones de contenido político que anteriormente habrían sido eliminadas o limitadas estarían recibiendo ahora un tratamiento distinto cuando favorecen los intereses del equipo de gobierno. Esta situación habría generado numerosas críticas y quejas entre usuarios de dichos grupos, que consideran que se está utilizando un espacio vecinal para fines partidistas.
Para los sectores más críticos con el Gobierno municipal, estos movimientos reflejan la creciente preocupación existente dentro del PSOE local ante la posibilidad de perder apoyo electoral y, con ello, cargos, responsabilidades y puestos remunerados dentro de la estructura municipal.
No es la primera vez que surgen especulaciones sobre el futuro político de miembros del equipo socialista. Hace apenas unas semanas, ya circulaban comentarios sobre la situación de otro concejal del Gobierno local, José Andrés, a quien diversas fuentes situaban entre los nombres con más opciones de perder peso político en una futura reconfiguración de las listas.
Mientras tanto, en el PSOE de Casarrubios las miradas comienzan a dirigirse hacia 2027. Y cuanto más se acerca la cita con las urnas, más evidente parece el nerviosismo de quienes saben que el próximo reparto de sillas será mucho más complicado que el actual.







