7 de julio de 2026 06:41


Editor: Armando Robles

Dedicado al «gudari» Zabarte, o también conocido como el gran hijo de puta del «carnicero de Mondragón»

(RELATO DE ALGUIEN DE LA GUARDIA CIVIL QUE ESTUVO ALLÍ) «Lo voy a contar coño». A este hijo de la gran puta lo detuvimos el GAR en Hernani tras un tiroteo de dos horas desde la puerta hasta la ultima habitación. Las cosas pasaron así:

Al principio de todo el tinglado estaban allí el entonces comandante Galindo tan famoso después con el paso del tiempo. Su conductor quiso ganarse una medalla y entró en el piso recibiendo un tiro en el vientre y se metió en la primera habitación a la izquierda desangrándose. Tuvo que anudar unas sábanas y descolgarse por una ventana para ser atendido por los sanitarios. En tanto el GAR ya estaba enfrascado a tiros, la munición se acababa y había que ayudar a los compañeros tirando cargadores a rastras por el pasillo. Al final se decidió terminar con los dos cabrones de ETA que tiraban a la libanesa, uno con un Kalashnikov y el otro con un subfusil MAT-53 de fabricación francesa.

Con un lanzagranadas Instalaza, «el Güerri» un teniente de los nuestros, les metió por la ventana dos granadas y a tomar por el culo los dos. Hubo una explosión por simpatía de algunos explosivos que tenían ellos y ardieron como la yesca. Recuerdo que al acceder a ellos, tenían las armas, pegadas a los brazos.

Bien, pues el tercero en discordia, era el súper macho éste llamado Josu Zabarte Arregui (el carnicero de Mondragón). ¿Sabéis donde estuvo durante todo el tiroteo?

Al principio he contado que el conductor del comandante Galindo, se desangraba en la primera habitación, según se entraba por la puerta a la izquierda. Pues el etarra Zabarte lo estaba observando todo, porque en esa habitación había un zulo donde él se escondía tras un espejo chino y allí escondido, ese cerdo etarra, tuvo la oportunidad de rematarlo, pero no lo hizo. No lo hizo porque sabia que después iba él… Y cuando tras el tiroteo se produjo el registro del inmueble, allí se le encontró, tras el espejo y en el zulo ‘cagao’ de miedo, sí, sí ‘cagao’ físicamente y con la pistola en la mano, que del acojono que tenía no la tenía ni montada… .Así es y son estos carniceros.

Cantó en los interrogatorios hasta la traviata sin tocarle ni un pelo y la madre, que también fue detenida, le decía: «Hijo de puta, que has vendido a los tuyos».

Y no sigo, pero queda claro que era y es un mierda, no?…. Pues eso.

Un hombre cuando mata, asume morir, pero esa cucaracha cuando vio que también podía caer, se cagó vivo.

Ahora dice que es un gudari… Eres un «cagari»

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