ED.- Aún no se habían cumplido 24 horas desde que el instructor del caso Plus Ultra, el magistrado José Luis Calama, denegase las medidas cautelares instadas por la Fiscalía y las acusaciones populares para José Luis Rodríguez Zapatero, cuando el juez notificaba la imputación formal de las hijas del ex presidente del Gobierno, Laura y Alba, como administradoras solidarias de la empresa Whathefav, sobre la que pesan «indicios sólidos, plurales y convergentes» de que actuaba como un «elemento finalista y funcional dentro de la trama investigada».
Para Calama, en base la documentación intervenida durante las entradas y registros practicados por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional, los correos electrónicos analizados y los flujos económicos detectados, la mercantil de las hijas de Zapatero no desarrollaba una «actividad ordinaria» sino que se concibió, presuntamente, como un vehículo «instrumental» para la generación de facturas ad hoc, negadas por el socialista, la redistribución de fondos y la dotación de cobertura formal a operaciones económicas vinculadas a la organización criminal que, presuntamente, lideraba.
No en vano, a lo largo de las pesquisas que han llevado al magistrado a imputar a las dos jóvenes, con el objetivo de que puedan defenderse, con todas las garantías procesales, está el hecho de que Zapatero constaba como autorizado en las cuentas bancarias vinculadas a la agencia de comunicación y redes que, todo apunta, sirvió como «tapadera» de los negocios reales de su padre.
Así las cosas, Whathefav: actuó como un «elemento finalista» del entramado, recibiendo fondos tanto de los clientes dela como de la propia estructura organizada; operó como «centro de redistribución de flujos económicos», canalizando pagos hacia José Luis Rodríguez Zapatero y su entorno; y, participó en la difusión de informes elaborados por terceros, distintos del ex presidente del Gobierno (como Sergio Sánchez), sin aportar valor técnico propio, lo que evidencia una estructura instrumental.
La relación entre Whathefav S y Análisis Relevante SL, sociedad controlada formalmente por Julio Martínez Martínez, el considerado testaferro del socialista, según el juez, «no se limita al contrato suscrito el 01.06.2020 -cuyo objeto incluye actividades de marketing, suministro de datos y apoyo logístico-, sino que se proyecta en una coordinación operativa continuada, evidenciada por la emisión de facturas entre 2020 y 2024 bajo el concepto genérico «servicios agencia», sin detalle alguno sobre la prestación real».
O, lo que es lo mismo la ausencia de servicios concretos, sumada a la repetición de documentos contables, sin correspondencia entre la actividad declarada y la prestada, revelan que se trataba en realidad de una «mera cobertura formal».
Los correos electrónicos muestran que Sergio Sánchez, titular del 25% de Análisis Relevante y colaborador de José Luis Rodríguez Zapatero, elabora informes de asesoría y consultoría para Análisis Relevante, que posteriormente remite a Whathefav para su maquetación y difusión al listado de clientes proporcionado por el propio Zapatero.
Una secuencia que apunta a una estructura artificiosa orientada a justificar pagos. Tal y como revela el análisis financiero de la agencia de las hijas del ex presidente socialista, ésta actuaba como «centro de redistribución de flujos financieros».
Zapatero y Julio Martínez se veían hasta tres veces por semana para correr en El Pardo antes de que estallara el caso
Whathefav figura como principal proveedor de Inteligencia Prospectiva, que le abona 561.440 euros, mientras que Análisis Relevante recibe de Inteligencia Prospectiva otros 380.208 euros. A su vez, Análisis Relevante remite 490.780 euros a Zapatero 239.755 euros a Whathefav, lo que evidencia un circuito circular de fondos entre clientes, sociedades del entramado y beneficiarios finales.
Whathefav recibe, además, pagos de Pickashop, Agropecuaria Lucena, Danilo Alfonso Diazgranados Manglano (aparentemente declarados por Agropecuaria), así como transferencias procedentes de Gate Center (171.727 euros) y Thinking Heads Group (12.297 euros), entidades vinculadas igualmente al presunto líder del entramado.
El hecho de que éste figure como autorizado en las cuentas bancarias de sus hijas -receptoras de importantes cantidades transferidas por Whathefav-, refuerza los indicios de que la sociedad actúa como canalizador financiero de la red.
En los audios íntegros de la declaración judicial de Zapatero, que ayer adelantaba El Debate en primicia, el juez se interesaba por la relación empresarial entre Zapatero y sus hijas.
– «He leído su declaración en el Senado y no lo digo en términos negativos el padre supongo que piensa como todos los padres en sus hijos y de alguna manera en la negociación que hace con el señor Martínez dice que sus hijas tienen que intervenir en la maquetación y todos estos temas de los informes ¿Es así?», preguntaba el juez Calama.
«Así», asentía Zapatero. «Yo le propuse a Martínez, en su condición de empresario, le propuse que podían mis hijas con su agencia digital, de comunicación prestar una colaboración formal con Anáisis Relevante. Sí, he apoyado a mis hijas».
«Permítame, señoría, que diga Laura y Alba tienen una empresa Alba no, Alba desde desde el 2023, que en mi opinión trabajan bien que tienen trabajadores y que le quiero subrayar señoría precisamente por ser quien son nunca han concursado a una Administración Pública. Podrían haberlo hecho, pero nunca han tenido un contrato con una Administración Pública (…)», insistía Zapatero.







